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Una empresaria audaz está decidida a hablar del racismo en Brasil

SÃO PAULO, Brasil — Fue una conversación casual la que llevó a Luiza Trajano, una de las mujeres más ricas de Brasil, a reflexionar sobre el racismo de su país, a reconocer su parte en él y a hacer algo al respecto.

Hace unos años, dijo, escuchó a una joven y exitosa empresaria negra mencionar que nunca asistía a las horas felices con sus colegas a menos de que su jefe le pidiera explícitamente que se uniera. Años de sentir el rechazo que muchos brasileños negros experimentan en entornos predominantemente blancos le habían enseñado a buscar invitaciones claras, explicó la mujer.

Trajano, quien es blanca, sintió una punzada de tristeza. Entonces se le pasó por la cabeza un pensamiento incómodo.

“En mis fiestas de cumpleaños, no hay mujeres negras”, recordó Trajano que pensó. “Eso es racismo estructural que, en mi caso, no nace del rechazo, sino de no buscarlas”.

Ese momento de introspección de Trajano, quien había convertido un pequeño negocio familiar en un gigante de la venta al por menor, ayudó a plantar las semillas de una audaz iniciativa de acción afirmativa corporativa, que ha suscitado elogios, indignación y mucho examen de conciencia en Brasil.

Durante los dos últimos años, la sociedad anónima, llamada Magazine Luiza, o Magalu, ha limitado su programa de formación de ejecutivos para recién graduados universitarios —una vía de acceso a puestos de responsabilidad bien remunerados— a postulantes negros.

El anuncio, en septiembre de 2020, generó un aluvión de noticias y comentarios. Muchos de ellos fueron críticos.

El hashtag #MagaluRacista fue tendencia en Twitter durante días. Un legislador cercano a Jair Bolsonaro, el presidente conservador de Brasil, instó a los fiscales federales a abrir una investigación sobre la empresa, al argumentar que el programa violaba las protecciones constitucionales.

Pero Magazine Luiza lo calificó como un paso necesario y una tarea pendiente desde hace mucho tiempo para diversificar sus filas de alto nivel y para expiar el brutal legado del racismo en Brasil, donde la esclavitud no fue abolida hasta 1888.

Trajano se convirtió en la defensora más visible y vocal de la política de su empresa.

“Más allá de los aspectos económicos y sociales, la esclavitud dejó una marca emocional muy fuerte, que es una sociedad de colonizadores y colonizados”, dijo Trajano, de 70 años. “Mucha gente nunca ha sentido que este sea su país”.

Trajano ha causado sensación más allá de las esferas corporativas al hablar sin tapujos de cuestiones como la raza, la desigualdad, la violencia doméstica y las fallas del sistema político. Partidos de todo el espectro político le han pedido que se presente a las elecciones, viendo en ella una rara mezcla de pragmatismo, carisma e inteligencia.

“En un mundo en el que los multimillonarios gastan sus fortunas en aventuras espaciales y yates, Luiza se dedica a otro tipo de odisea”, escribió el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva el pasado septiembre en la revista Time, que seleccionó a Trajano como una de las 100 personas más influyentes del mundo. “Ella ha asumido el reto de construir un gigante comercial al mismo tiempo que construye un Brasil mejor”.

La iniciativa de acción afirmativa empresarial de Trajano ha suscitado elogios, indignación y mucho examen de conciencia en Brasil.Credit…Victor Moriyama para The New York Times

Trajano nació como hija única en Franca, una ciudad de tamaño medio en las montañas del estado de São Paulo, donde una tía que comparte su nombre abrió una pequeña tienda de regalos en 1957.

Mientras el negocio se expandía en un pequeño grupo de tiendas minoristas, Trajano aceptó un trabajo como vendedora en una de las tiendas cuando era adolescente. La experiencia la convirtió en una apasionada del servicio al cliente y de la cultura del trabajo.

“Cuando tenía 17 o 18 años se me ocurrieron pequeñas revoluciones para invertir más en los empleados”, dijo. “Empecé a traer un psicólogo a la tienda”.

Desde entonces, dice que le fascinan los factores que hacen que los empleados estén motivados y dedicados, y aquellos que hacen lo contrario.

Tomó el timón del negocio en 1991 y supervisó una enorme expansión nacional impulsada por el mantra corporativo: “Poner al alcance de muchos lo que ha sido un privilegio para unos pocos”.

A medida que Magazine Luiza —que vende un poco de todo, incluyendo artículos para el hogar, electrónica, ropa y productos de belleza— crecía hasta convertirse en un gigante con 1400 tiendas, Trajano dijo que se esforzó por construir una cultura en la que los trabajadores estuvieran comprometidos con el éxito de la marca.

Los lunes por la mañana, los empleados de todos los centros de Magazine Luiza se reúnen para cantar el himno nacional, reproduciendo una tradición escolar que Trajano apreciaba cuando era niña.

“Se necesitan rituales para mantener una cultura fuerte”, dijo Trajano durante una entrevista en su oficina acristalada de la sede de la empresa en São Paulo.

A medida que las ventas al por menor comenzaron a cambiar y a ocurrir en línea, Trajano invirtió mucho en la creación de un mercado digital y un sistema de distribución mientras preparaba a su hijo Frederico Trajano para que en 2016 asumiera la gestión diaria del negocio como director ejecutivo. Ella sigue siendo la presidenta del consejo de administración y su figura más visible.

Frederico Trajano, de 45 años, dijo que aprendió de su madre a asumir riesgos y a confiar en su intuición.

“A ella le gusta decir: ‘toca en la banda’, no te quedes solo mirando cómo marcha”, dijo. “Eso significa aprender a ser el protagonista de mi propia historia”.

Trajano atribuyó a su hijo la idea del programa de prácticas solo para personas negras en 2020, pero señaló que se produjo tras años en los que ella señaló que las clases de prácticas estaban abrumadoramente llenas de participantes blancos. El programa no ha suscitado ni demandas ni ninguna acción gubernamental.

Trajano ha causado sensación más allá de las esferas corporativas al hablar sin rodeos de cuestiones como la raza, la desigualdad, la violencia doméstica y las fallas del sistema político.Credit…Victor Moriyama para The New York Times

Ana Paula Pessoa, una ejecutiva empresarial brasileña que fue directora financiera de los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro, dijo que la controversia desatada por el programa provocó conversaciones incómodas entre sus pares.

“Todas las empresas hablaron de ello y todo el mundo tenía una opinión al respecto”, dijo. “Abrir este debate es esencial porque en Brasil tendemos a tirar las cosas por debajo de la mesa y a mantener estos enormes elefantes en la habitación de los que nadie habla”.

La empresa ha redoblado la iniciativa con la divulgación de un documental de 23 minutos sobre el proceso de selección que parece más un programa de telerrealidad que una promoción corporativa. En él se muestra a los aspirantes hablando de las barreras a las que se enfrentaron para poner en marcha sus carreras y muestra a algunos rompiendo a llorar cuando se enteran de que han sido aceptados en el programa.

Raíssa Aryadne de Andrade Lima, de 31 años, analista de sostenibilidad del estado de Alagoas que fue admitida en la clase inaugural de prácticas para profesionales negros, dijo que el trabajo fue transformador para ella personal y profesionalmente.

“Lo mejor del programa fue que me abrió los ojos a la cantidad de oportunidades que eran posibles para mí”, dijo.

El perfil de Trajano ascendió en 2019 después de que la revista Forbes la incluyera por primera vez en su lista de multimillonarios. Ella tomó la etiqueta con incomodidad, dijo Trajano, señalando que las fortunas como la suya pueden subir y bajar en función del rendimiento de las acciones.

“Me gusta hacer negocios y cuando lo haces a veces ganas y a veces pierdes”, dijo.

Trajano ha dicho enfáticamente que no tiene intención de presentarse a las elecciones. Pero se ha vuelto cada vez más activa en los cambiantes debates políticos a través de un grupo para mujeres líderes que fundó en 2013 con el objetivo de avanzar en la paridad de género en todas las esferas de poder. En la actualidad, el grupo cuenta con más de 101.000 integrantes.

Las líderes del grupo están elaborando planes políticos a largo plazo para abordar problemas crónicos en la atención a la salud, la educación, la vivienda y el mercado laboral. También abogan por la paridad de género en la política electoral, lo que, según Trajano, transformaría el sistema disfuncional y polarizado de Brasil.

A principios de 2021, mientras el gobierno de Brasil enfrentaba problemas para adquirir las vacunas para la COVID-19 y Bolsonaro sembraba dudas sobre su eficacia, Trajano se convirtió en una implacable defensora de las inoculaciones, movilizando su red de mujeres líderes para presionar al gobierno para que actuara rápidamente y para disipar la desinformación sobre las vacunas.

En internet ha habido grandes especulaciones con la posibilidad de que Trajano se convierta en un comodín en las elecciones presidenciales de este año, tal vez como compañera de fórmula de da Silva, el candidato favorito. Aunque ella ha descartado categóricamente desempeñar ese papel, está claro que Bolsonaro ha llegado a verla como una amenaza para sus perspectivas de reelección.

En noviembre, pareció deleitarse con que el precio de las acciones de la empresa hubiera caído en los últimos meses en medio de las especulaciones de una asociación política entre Da Silva y Trajano, a la que el presidente se refirió como “socialista”.

Más tarde, ese mismo día, cuando se le preguntó a Trajano por el comentario del presidente, dijo que la etiqueta no le parecía ofensiva.

“Creo que hay que enfrentarse a la desigualdad social”, dijo. “Si eso es ser socialista, entonces soy socialista”.

Ernesto Londoño es el jefe del buró de Brasil, con sede en Río de Janeiro. Anteriormente fue parte del Consejo Editorial del Times y, antes de unirse al diario en 2014, trabajó para The Washington Post. @londonoe • Facebook


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